Sala de Prensa

Si lo que sueles hacer es usar la tarjeta de crédito para todo lo que necesites pagar, desde las compras de alimentos hasta la compra de un jean nuevo, estás haciendo un mal uso de tus finanzas.

A todos nos emocionan los descuentos, pero si no sabemos usarlos terminamos gastando más de lo que hubiéramos pensado. Sigue estos consejos y ahorra de verdad.

Cuando adquiere una tarjeta, también viene con ella una línea de crédito, que es la cantidad de dinero que el banco le está otorgando para que pueda gastar. Esta línea es asignada de acuerdo a la evaluación crediticia que el banco le hace, en donde influye su nivel de ingresos.

La línea de crédito puede representar un peligro si no toma en cuenta ciertas cosas:

Si estás en medio de la cancelación del crédito que sacaste para tu casa y las tasas empiezan a bajar o tienes problemas para pagar, el refinanciamiento del crédito es una opción que podrías probar.

Si pediste un crédito de consumo y te lo dieron. Ahora también debes saber que en caso de tener un dinero extra, puedes pagar por adelantado algunas cuotas o hasta cancelar todo el crédito. A esto se le llama prepago o pago anticipado.

Al adquirir un crédito hipotecario no sólo adquieres una deuda y una serie de obligaciones que debes cumplir; al mismo tiempo también accedes a nuevos derechos, conocidos como los derechos del consumidor hipotecario.

Entre ellos destacan los siguientes:

Si se pregunta cuál es la diferencia entre esas personas a las que les dan todos los créditos que solicitan, y usted, que a duras penas le han aprobado un crédito, esta lista lo ayudará a tener una mejor idea.
A nivel general, podríamos decir que el buen cliente:

Si estás pensando en solicitar un crédito hipotecario y ya estás a punto de ingresar al comparador para verificar las opciones que tienes, primero debes conocer cuáles son los tipos de créditos que existen, así sabrás cuál es el que tú necesitas.

Los créditos hipotecarios pueden diferenciarse por el tipo de tasa que se les aplica.

Estás almorzando fuera de casa y te toca pagar la cuenta, sacas la tarjeta, la pasas por la máquina de Transbank y la cajera te indica que tu tarjeta fue rechazada porque ya no tenía fondos ¡y tú no has gastado nada!

Esta es una situación común de alguien cuya tarjeta fue clonada. La clonación de tarjetas o skimming es un delito que se puede llevar a cabo en dos pasos:

Muchos hemos llegado al banco llenos de papeles y entusiasmados por recibir el financiamiento que estábamos solicitando, ya sea para una casa nueva, un auto, negocio o algún gasto relativamente grande que necesitábamos hacer. Media hora después nos encontramos saliendo por la misma puerta que entramos pero esta vez con resignación y tristeza: nos negaron el crédito.