Consejos para mantener (o recuperar) un buen historial crediticio

Nuestra “historia” con los créditos es fundamental al momento de solicitar financiamiento, por lo que nos conviene mantenernos lo mejor posible.

Si no entiende para qué le sirve mantener un buen historial crediticio, le damos el siguiente ejemplo: Imagine que alguien viene a pedirle dinero prestado, usted mira a la persona y recuerda que hace tiempo tuvo dinero pero se lo gastó en compras sin sentido y que además, también le pidió prestado a otro vecino y nunca le pagó. ¿Le prestaría su dinero a esa persona?
Lo mismo pasa con el historial crediticio. Este le muestra a los bancos toda nuestra "historia" con el crédito, es decir, cuántos préstamos hemos solicitado, cuántas veces nos hemos atrasado en las deudas, cuánto de nuestra línea de crédito estamos usando y si debemos mucho a nuestras tarjetas de crédito o no. Por lo tanto, mantener un buen historial es fundamental no solo para acceder a créditos sino también para lograr mejores tasas y demostrar que somos buenos pagadores al momento de alquilar un inmueble.
Si su historial perdió un poco el rumbo y cayó en mora, estas son algunas recomendaciones para recuperar el camino:
1. Acérquese al banco con el que tiene una deuda pendiente e inicie el refinanciamiento.
2. Por unos meses, no se dedique a comprar cosas sino a pagar de manera puntual sus obligaciones. Si cancela antes de la fecha puede ser más valorado.
3. Cuando ya no tenga deudas pendientes, considere acceder a una tarjeta de crédito, debido a los problemas anteriores con su historial, probablemente no pueda acceder a la que desea, pero adquirir otra le servirá de todas maneras para demostrar que es responsable al no consumir toda su línea de crédito y pagar a tiempo. Luego de unos meses, al volver a intentar adquirir la tarjeta de su preferencia, lo más probable es que accedan a dársela.
4. Que sus deudas no sobrepasen el 30% de sus ingresos.
5. Mantenga ahorros en una institución y no bajo el colchón, de esa manera los bancos verán que se trata de alguien que está preparado para afrontar emergencias.
Conseguir y mantener un buen historial crediticio no es imposible, solo requiere perseverancia.