Cómo y cuándo enseñarles a los hijos el valor del dinero y del ahorro

Tener un teléfono inteligente o un televisor en la pieza hoy en día puede parecer algo relativamente común. El problema está cuando esos "lujos" están incorporados en la vida de los niños sin darle el sentido que merecen. Es que la enseñanza del valor del dinero en los hijos es una tarea que si bien implica dedicación y rigurosidad, se debe iniciar lo antes posible.
Cómo y cuándo enseñarles a los hijos el valor del dinero y del ahorro

Aprender a utilizar adecuadamente el dinero e incentivar el ahorro forma parte de la educación económica y financiera fundamental que todo menor debiera recibir. Es una herramienta que le permitirá valorar el esfuerzo, desarrollar persistencia y tolerancia a la frustración y ordenar prioridades. Todos estos aspectos son importantes no solo para su futuro financiero cuando sea adulto, sino también son actitudes que le servirán para cualquier ámbito de su vida.

Lo ideal, según la doctora en psicología e investigadora en psicología económica de la U. de La Frontera, Marianela Denegri, es comenzar desde que son pequeños (cinco o seis años), estimulando actitudes de cuidado del dinero y los recursos. "Por ejemplo, si vamos al supermercado hacemos primero la lista en la casa, y sólo se compra lo que ahí sale. Posteriormente, es importante que comiencen a adquirir algunos conceptos económicos básicos y que aprendan a manejar el dinero; por ejemplo, aprender a cotizar, a comparar precios y calidades y a organizar su propio presupuesto por medio de la mesada", explica.

Todo este proceso debe acompañarse de reflexión valórica, señalan los expertos. Es decir, es esencial que aprendan a diferenciar necesidades de deseos y a preguntarse si efectivamente lo necesitan o cuáles son sus opciones de compra. "Así aprenden a darse cuenta de que siempre que tomamos una opción, estamos renunciando a otra cosa", indica Denegri.

Tres expertos en sicología infantil, educación y finanzas personales entregaron consejos claves para lograr una enseñanza positiva en torno al dinero, el ahorro y los gastos.

Instruya cómo administrar el dinero mediante una mesada

Entregar una mesada también contribuye a que aprendan a administrar su dinero y a que organicen su presupuesto. Dentro de las normas negociadas al entregar la mesada puede incluirse que una parte de ella debería dedicarse al ahorro. Para que esa propuesta sea motivante para los niños, se pueden acordar algunas metas en conjunto; por ejemplo, juntar una parte del costo de un juguete o de un juego de video.

La gerenta de estudios de Nevasa, Nora Balzarotti, opina que entregarles "créditos" a los hijos también sirve como enseñanza.

"Personalmente entrego la cantidad de dinero que requieren, pero cobrando un mínimo interés, para que entiendan que obtener crédito no es gratuito. Lavar el auto, lavar los platos, ayudarme con algunos trabajos de la oficina que requieren computador, son ejemplos de estas tareas", dice la ejecutiva.

Eso sí, Balzarotti aclara que el que haya tareas por las cuales se les paga no implica un incentivo monetario cada vez que ayuden en la casa.

El modelo es usted

Según la sicóloga infantil Maribel Corcuera, empezar por uno mismo es la mejor enseñanza, y la más efectiva.

"Lo primero es evitar que los padres compren todo lo que quieren a cada minuto y a cada vez, porque los hijos aprenden eso y rápidamente pierden el valor del dinero.

Tampoco -señala la profesional- deben hacer regalos todos los días e intentar no comprar cosas para uno siempre también", explica.

Así, es vital el efecto de modelaje de parte de los adultos para que los niños puedan imitarlo.

"Padres consumistas tendrán hijos consumistas, aunque les digan que hay que ahorrar o cuidar el dinero. Los niños se quedan con lo que ven, y no con lo que escuchan", dice Denegri.

En este sentido, una estrategia importante es incentivar el ahorro cotidiano en gastos de la casa; por ejemplo, cuidar de no malgastar la energía eléctrica o el agua, reciclar y evitar derrochar en cosas innecesarias.

Sea coherente en sus estrategias de enseñanza

Para cualquier caso de enseñanza, los expertos coinciden en que siempre debe haber coherencia familiar, se debe hablar con los abuelos y demás familiares para establecer qué cantidad de dinero se le puede dar al niño y en qué condiciones. También es muy importante no darles todo lo que piden y enseñarles a establecer prioridades y que aprendan a elegir entre tener cosas inmediatamente o ahorrar.

Incentive el guardar recursos

El incentivo del ahorro debe formar parte de las estrategias generales que la familia debería desarrollar para enseñar a sus niños a manejarse en el mundo del dinero. Algunos temas que deberíamos motivar en los hijos son fomentar el valor del trabajo, darles cierta autonomía en el manejo del dinero para que aprendan a administrarlo, fomentar el ahorro, y llevarlos a la reflexión sobre la situación económica de su familia y también de su entorno. Es importante enseñarles que todo lo que queremos se consigue con esfuerzo, y para ello deben tener unas tareas asignadas en la casa, como hacer su cama, ordenar su habitación o poner la mesa. En general, son tareas que forman parte de su aporte para la convivencia de toda la familia, aunque también se les puede proponer hacer algunos "trabajos" extras, como lavar el auto o cortar el pasto, que son servicios por los que habitualmente pagaríamos, y al darles algo de dinero se les enseña el sentido del trabajo y esfuerzo.

Reconozca sus comportamientos de consumo responsable y ahorro

Es importante felicitarlos y reconocer su comportamiento ahorrativo cuando este se produzca. Una forma puede ser establecer que por una cierta cantidad de ahorro, nosotros premiaremos también con un extra, lo que sería equivalente a lo que pasa en la vida real cuando ahorramos y recibimos intereses. En los más pequeños, una alcancía puede ser una forma de apoyo para juntar dinero y en los mayores se puede abrir una libreta de ahorro donde puedan ir depositando y monitoreando cuánto les falta para cumplir sus metas y luego premiarlos por su constancia con aportes nuestros a la libreta.

Los típicos errores al entregar incentivos o una mensualidad

Con la enseñanza del valor del dinero en casa, viene también la entrega de la primera mesada, lo que para padres primerizos puede parecer una tarea un tanto difícil. Una de las claves para comenzar a hacerlo, es ser riguroso. "Al comenzar hay que dejar las reglas muy claras. Si el acuerdo es entregar la mesada los lunes, entonces hay que hacerlo sagradamente ese día", explica la psicóloga infantil Maribel Corcuera.

La entrega de una mesada desde pequeños ayuda a darles autonomía a los niños, no solo entregándoles una cantidad de dinero, sino que dejándolos elegir lo que quieren y pagarlo ellos mismos. Así, empiezan a interactuar con el medio y a conocer cómo funciona la vida real, dicen los psicólogos.

Un error frecuente es confundir la primera mesada con el dinero para gastos cotidianos como locomoción y colación. "Estos gastos son responsabilidad de los padres. La mesada es para los gastos personales", indica Denegri.

Otra confusión es dar mesada a niños de menos de ocho años, porque ellos no tienen las capacidades para captar el concepto y entender las transacciones que realizan. También hay que tener cuidado con descuidar en qué gasta el dinero el niño. Se debe orientar y vigilar qué hace con su mesada y constantemente conversar acerca de su uso y del proceso de toma de decisiones. Además de mesada, entregar dinero adicional si el niño lo pide es otro error. "Es importante que al niño le quede claro que sus gastos personales debe cubrirlos con su mesada y que no hay otro dinero disponible", dice Denegri.

Con todo, una de las faltas más frecuentes que cometen los padres con sus hijos es pagar incentivos monetarios por buenas notas, el cumplimiento de las tareas del colegio e incluso buen comportamiento en el mismo. "Creo que pagar por buen rendimiento es un error, porque se trata de un deber, lo mismo con el pago de las tareas domésticas como hacer la cama o ayudar a lavar la loza", dice Corcuera.