Cómo dar una mesada apropiada a un universitario recién ingresado

Cuando un hijo llega a la universidad, es necesario que los padres consideren la entrega de una mesada para que el adolescente pueda cubrir sus nuevos gastos, tanto en comida, transporte, arriendo, materiales, entre otros. Pero ello no es fácil, y se requiere elaborar una buena estrategia para fijar los montos.
Cómo dar una mesada apropiada a un universitario recién ingresado

Y es que los gastos son elevados. Josefa Sepúlveda, que este año entrará a la carrera de Nutrición y Dietética en la U. San Sebastián, sabe que su realidad económica sufrirá un cambio radical. "Entrar a la universidad es un gasto enorme. Con mis padres, optamos por postergar otros gastos que realizábamos en centros comerciales, entre otras cosas", cuenta Josefa.

Desde la gerencia de Inversión del Banco Santander aseguran que cuando un miembro de la familia ingresa a la universidad, es necesario ajustar el presupuesto del hogar a los nuevos gastos que esto implica. "No solo hay que considerar la matrícula y mensualidades por cinco o seis años, sino que también sumar todos los gastos extras que implica la educación universitaria, tales como transporte, materiales y libros", dice Santander.

Por ello, "es importante elaborar un presupuesto detallando el dinero destinado a movilización, alimentación y gastos extras, anotar en qué se gasta día a día, separar un porcentaje para continuar ahorrando y tener un fondo para imprevistos", agregan desde la entidad.

¿Qué hacer? El director regional de Acción Emprendedora, Felipe Parra, entrega ocho consejos básicos para tener en cuenta a la hora de fijar una mesada que se le debe dar a un chico que ingresa a la universidad.

1. Cuanto antes, mejor. Cuanto antes se entregue la administración de dinero a un adolescente es mejor, ya que mientras antes incorpora el sentido de responsabilidad de su propio caudal, se puede aprender de eventuales errores y malos cálculos, manejando una menor cantidad de dinero.

2. A quién le estoy entregando dinero. Es necesario conocer la personalidad y estilo del adolescente, ya que según el grado de responsabilidad que este haya mostrado y su "historial" de administración de recursos, se podrá determinar si se hace entrega de fondos mensuales, semanales, o dependiendo de cada gasto que tenga que hacer.

3. Cuánto puedo entregar y cuánto debo entregar. También hay que considerar la realidad socioeconómica de cada familia, en la que existirán brechas en cuanto a la cantidad entregada, pero lo ideal es que puedan cubrir aspectos básicos, tales como transporte, fotocopias o materiales de estudio, comidas, salidas, etc.

4. Tener en consideración los gastos básicos. Hay un espacio para el ahorro entre los jóvenes que poseen becas, los que almuerzan en sus casas o con familiares, o quienes cocinan en grupo. Por otro lado, como toda persona, el joven debe tener espacios de distracción y entretención, por lo que hay que tener dinero para comprar tickets para el cine, fiestas, obras de teatro, etc. Los trayectos a la casa de estudios se calculan dependiendo de si vive más cerca o lejos; si el trayecto se puede realizar a pie, en bicicleta, metro, número de buses que se debe tomar, etc. Existen algunas carreras que demandan una excesiva compra de materiales o fotocopias, por lo cual se debe considerar este ítem para asignar el monto total.

5. Determinar en qué se gastará durante el año, qué es una necesidad y qué es un deseo. El ejecutivo recomienda, además, tomarse el tiempo de cotizar y averiguar dónde pueden ahorrar en compras colectivas.

También es necesario determinar qué se puede financiar y qué no, dependiendo de cómo cambian los gastos por mes.

6. El uso de una cuenta bancaria puede ser muy positivo. Permite mayor libertad en la administración de los fondos y facilidades en depósitos y pagos, pero se debe ser precavido. Se recomienda una cuenta que no posea línea de crédito, para evitar sobreendeudamiento, y tener precaución con el pago a través de tarjetas de débito, que hace menos consciente el hecho de que estoy haciendo disminuir mi saldo; al contrario de cuando se entrega el dinero.

7. Establecer un objetivo fijo. Un viaje, un iPod, una prenda especial, un fondo de emergencia, entre otros, son algunos objetivos a los que el adolescente puede aspirar. Para ello se recomienda asignar un porcentaje de los ingresos de forma inmediata para ello, que puede ser una cuenta distinta, un fondo guardado por otra persona responsable, etc.

8. Precisar una metodología fija y otra variable. El joven puede percibir un extra por mérito en términos de desempeño académico, labores domésticas, gastos extras en vacaciones o meses de fiesta, como diciembre. Esto debe ser acordado antes, para tener claras las expectativas de ambas partes y también para evitar malos entendidos.

Si hay deudasLa psicóloga Maribel Corcuera recomienda en el caso de que un adolescente esté endeudado y no sepa qué acción tomar, hay que hacer responsable al menor de lo que sucedió. "Con algún trabajo que él haga debe pagar las deudas. Esto debe tener un costo para él. Obviamente los papás lo pueden ayudar, pero el joven debe aprender que en la vida nadie va a llegar a pagarle las cuentas. Esto tiene que ver con la relación con el dinero, y las relaciones se definen desde el principio", dice.