Blog de Consejos

Entre los cambios que trajeron las nuevas generaciones está una mayor preferencia por las experiencias antes que las propiedades. Los jóvenes están viajando más, ahorrando más para hacerlo e incluso, pidiendo préstamos para cubrir esos viajes.

Realizar alguna compra, por más pequeña que sea, no debería ser tomado a la ligera. Cada gasto que realizamos debe salir de un presupuesto establecido, en donde hemos colocado tanto los ingresos como los egresos del mes.

Las tarjetas de crédito son una ayuda insuperable cuando se trata de realizar algunas compras sin tener el efectivo necesario; sin embargo, es muy fácil caer en el círculo vicioso de comprar más de lo que debemos y luego vernos en aprietos al momento de pagar lo correspondiente.

Si bien muchos sueñan con adquirir una casa propia para pasar sus años en ella, hay otras personas que ven la adquisición de un inmueble como una oportunidad para generar mayores ingresos. Pero, ¿cómo puede eso dar resultado si comprar una vivienda es un gasto bastante elevado?

Las tarjetas de crédito pueden resultar un poco confusas si es que no conocen con claridad algunos puntos clave de su funcionamiento. Lo ideal es que antes de empezar a usarlas tengas a la mano toda la información necesaria para así evitar sorpresas desfavorables en el futuro y sacarle el máximo provecho a tu plástico y sus beneficios.

Aunque muchos creen que deben conformarse con lo que el banco les ofrece sin poner ningún pero, debe saber que esto no es así. Debe recordar que el banco no le está regalando el dinero, sino que se trata de un préstamo por el cual pagará los intereses correspondientes, es por eso que está en todo su derecho de buscar las mejores condiciones para su hipoteca.

Todo lo relacionado a las tarjetas de crédito puede ser usado a favor de los usuarios, la clave está en tener suficiente información y saber cómo sacarle provecho. En este caso, uno de los aspectos más importantes tiene que ver con las fechas de pago de las tarjetas, ya que mientras más cumplido seas, serás considerado un mejor cliente.

Como se sabe, adquirir un crédito hipotecario no es algo que dura unos días o meses; sino que por el contrario, se trata de una deuda que lo acompañará por una o hasta dos décadas.

La falta de liquidez no es algo extraordinario y para solucionarla, los créditos son una de las opciones más comunes. Sin embargo, así como lanzarse a la piscina sin saber nadar trae consecuencias fatales, igual de malo resulta solicitar un crédito sin antes haber analizado su situación financiera.

Una de las limitaciones más grandes para las personas es no poder acceder al crédito que necesitan. Esta situación se repite a lo largo del país, ya que muchas familias o personas solteras poseen bajos ingresos, lo que hace que las entidades financieras los miren con desconfianza y decidan no otorgarles el préstamo solicitado.