Blog de Consejos

Aquí podrás obtener ayuda financiera para que puedas cumplir tus obligaciones financieras del día a día y también para que puedas ahorrar o prevenir lo que venga en el futuro.

Vivir con tus papás, a cierta edad, deja de ser bonito y empieza a ser incómodo. Y es que, al seguir estando “bajo su techo”, no logras ser totalmente independiente.

Si el celular es prácticamente una persona por toda la atención que le prestamos y el tiempo que le dedicamos, lo lógico es que, en lugar de usarlo solo para las redes sociales, también empecemos a sacarle provecho con otro tipo de asuntos, sobre todo, los financieros.

¿Ser joven y querer una tarjeta de crédito es una locura? ¿Algo que no se recomienda? ¿La peor decisión en medio de tus veintes? Tranquilo, que en la realidad no se trata de un asunto blanco o negro.

Solicitar un crédito es fácil, pero no es 100% seguro que el banco o la entidad financiera a la que recurres te diga que sí. Una gran parte tendrá que ver con tu perfil: tus ingresos, tus deudas, tu comportamiento financiero, entre otros puntos, y también con el monto que estés solicitando así como los documentos que hayas presentado y cómo lo sustentaste.

En el mundo del cine se ha hablado de todo, y las finanzas no son ajenas. Aunque no lo creas, existen diferentes películas que, a través de distintos géneros, han abordado la importancia del ahorro, elaborar un presupuesto, las consecuencias de desbordarse con los gastos y ser irresponsables con el dinero, entre otros.

¿Eres de los que se enfoca en “You Only Live Once” (YOLO) y se olvida del “ahorrar pan para mayo”? ¡Créeme, no eres el único! La mayoría de adultos jóvenes tienen problemas en el ahorro y control de su presupuesto. Es más, algunos ni siquiera mantienen un orden en sus finanzas o no saben cuánto dinero dedican a ciertos aspectos de su vida.

Hoy por hoy, terminar una carrera profesional se ha convertido solo en el primer paso, pero luego muchos se preguntan qué es lo que sigue, ya que en el mundo competitivo en el que nos encontramos, siempre hay oportunidades de seguir aprendiendo.

Algo que es preocupante en el país es la forma en que las personas manejan sus tarjetas de crédito. Son muchos los que tienen más de una, y si bien esto no es un crimen o algo negativo, endeudarse con ella, gastar más de lo que tienen o dividir todo en cuotas, sí se convierte en un problema.

En todos lados es posible encontrar un favorito. En la oficina, nunca falta el favorito del jefe; en el colegio, el estudiante predilecto de los profesores; incluso está el nieto favorito, aunque las abuelas se empeñen en negarlo. Y aunque no lo creas, los bancos también tienen “clientes favoritos”, y volverse uno de ellos no tiene por qué ser imposible.

Poco a poco las personas van entendiendo la importancia del ahorro y cada quincena, separan un porcentaje de lo que reciben para sumar a su fondo. Hasta ahí, todo está bien. La situación se complica cuando vemos que muchas de esas personas siguen creyendo en los chanchitos y alcancías; es decir, guardan el dinero que ahorran en casa, ignorando todas las oportunidades que pierden.