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Como se sabe, adquirir un crédito hipotecario no es algo que dura unos días o meses; sino que por el contrario, se trata de una deuda que lo acompañará por una o hasta dos décadas.

La falta de liquidez no es algo extraordinario y para solucionarla, los créditos son una de las opciones más comunes. Sin embargo, así como lanzarse a la piscina sin saber nadar trae consecuencias fatales, igual de malo resulta solicitar un crédito sin antes haber analizado su situación financiera.

Una de las limitaciones más grandes para las personas es no poder acceder al crédito que necesitan. Esta situación se repite a lo largo del país, ya que muchas familias o personas solteras poseen bajos ingresos, lo que hace que las entidades financieras los miren con desconfianza y decidan no otorgarles el préstamo solicitado.

Las decisiones que toma en el día a día y los comportamientos que adquiere son clave para el manejo de sus finanzas. Si a diario gasta más de lo que debe, será difícil llegar a fin de mes con el saldo en verde. Es por eso que es ideal adquirir hábitos saludables que le permitan tener una situación financiera estable.

Una de las cosas que todo el que tiene un auto propio debe hacer una vez en la vida, es viajar a bordo de él. Salir de la ciudad en busca de una nueva aventura puede ser muy emocionante, siempre y cuando tome las precauciones necesarias para evitar problemas.

Comprar una vivienda no es barato. Ya sea que haya elegido una casa o un departamento, se trata de un gasto que ocupará gran parte de sus finanzas y de un compromiso que durará incluso hasta dos décadas.

Pagar a tiempo trae más beneficios de los que piensa, entre ellos, forjar un historial crediticio positivo y acceder a tasas de interés más competitivas.

Entre tantas llamadas telefónicas o correos electrónicos que buscan ofrecer nuevos productos, es común que muchas personas terminen aceptando afiliarse a nuevos bancos y otras entidades financieras, sobre todo en el caso de las tarjetas de crédito.

Comprar una casa no es barato. En los últimos años, los costos de las viviendas han aumentado y también las tasas de interés. Además, hoy por hoy las opciones son muchas: puede alquilar una casa o apartamento, compartir con otros el alquiler, entre otras. Sin embargo, muchos chilenos todavía apuestan por volverse propietarios.

Comprar una vivienda no es barato para nadie. Se trata de uno de los gastos más importantes que hacen las personas pues requiere de una suma de dinero considerablemente grande, que será otorgada a modo de cuota inicial, y en la mayoría de los casos, se requiere también de un compromiso a largo plazo con el banco, para poder cancelar la vivienda a través de un crédito.