¡Es cuestión de inteligencia financiera!

Enviado por Laura M Rodriguez el Lun, 04/02/2013 - 13:27

Normalmente hemos aprendido a ser inteligentes en dos direcciones: la racional y la emocional. La primera busca que seamos ágiles para desarrollar un pensamiento abstracto y razonar, comprender ideas complejas y solucionar problemas que requieran un pensamiento analítico y racional, mientras que la segunda busca que seamos capaces de reconocer y manejar no solo nuestras emociones y sentimientos sino también las de aquellos que estén a nuestro alrededor. Sin embargo, no hemos sido enseñados a ser inteligentes en materia económica y financiera.

Por una parte, la inteligencia económica hace referencia a la habilidad que nos permite aprender a generar recursos para poder alcanzar el nivel de vida que deseamos. Dicho de otro modo, significa al aprovechamiento de nuestras capacidades personales para obtener ingresos y ganancias. A diferencia de esta, la inteligencia financiera es la destreza que tenemos las personas para desarrollar hábitos financieros que nos permitan administrar eficientemente nuestro dinero, bien sea a través de inversiones, ahorro o de un adecuado financiamiento.

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