Créditos personales: las distintas alternativas disponibles

Enviado por Roberto Darrigrandi el Mar, 18/03/2014 - 20:51
¿Cuál alternativa de préstamos se debería tomar? ¿Crédito de consumo, tarjeta de crédito, crédito hipotecario? Antes solicitar, sigue los siguientes consejos

Un par de meses atrás me referí en este espacio al hecho que solicitar o renovar un crédito, ya sea de carácter personal o empresarial, implica cumplir con un importante nivel de rigurosidad, por ejemplo: presentar una carpeta ordenada con los antecedentes que las instituciones solicitan para estos efectos.

En el caso de los préstamos personales es importante tener presente que existen distintas alternativas que se pueden explorar, las que difieren en términos de plazos, garantías solicitadas, fines y entidades acreedoras.

En lo que se refiere a los plazos, existen créditos a plazos cortos, como los préstamos a 30 días, hasta plazos (muy) largos, como ocurre con los préstamos hipotecarios a 30 años.

En cuanto a los fines, una parte relevante de los créditos están enfocados a consumo en general (compra de un refrigerador), consumo específico (crédito automotriz), o a la vivienda (adquisición de un departamento).

En términos de las entidades acreedoras, una parte del mercado se canaliza vía los bancos comerciales, que se ocupan normalmente de personas de mayores ingresos y menores riesgos.

Otra parte, mayoritaria y para personas de menores ingresos y mayor riesgo típicamente, es cubierta por las financieras de las empresas de retail ; cajas de compensación; cajas de ahorro; compañías de seguro; y cooperativas de ahorro y préstamos. En países como Chile, por ejemplo, las tarjetas del retail comerciales son las que más duplican a las de los bancos.

Los productos crediticios disponibles, éstos se relacionan con el plazo y entidades existentes, destacando a:

  1. Línea de crédito: monto que permite cubrir necesidades temporales y que normalmente se renueva una vez al año.
  2. Tarjetas de crédito: permite pagar productos y servicios para luego, al mes siguiente, pagar el total de lo adeudado o una parte, en cuyo caso se deben pagar intereses.
  3. Créditos de consumo: sirven para comprar o cubrir una necesidad y lo normal es sus plazos vayan desde los 30 días hasta los 72 meses.
  4. Créditos hipotecarios: se utilizan para adquirir una vivienda o refinanciar un crédito empleando esta garantía, en cuyo caso se denomina crédito de libre disponibilidad.

Aunque pueda parecer obvio, al definir cuál alternativa de préstamos se debería tomar, siempre hay que considerar primero la real capacidad para pagar las cuotas del crédito. Asimismo, hay que considerar comisiones o seguros que se sumen a las respectivas operaciones para efectos de conocer la verdadera tasa final a pagar y, por ende, el pago periódico que finalmente asumiremos.

Finalmente, no está demás enfatizar que siempre es necesario buscar hacer competir a las instituciones financieras, para lo cual es apropiado cotizar entre distintas instituciones financieras, tomando como referencia idéntico monto a solicitar y plazo del préstamo, de manera de poder elegir al final del día la menor cuota mensual posible...
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