Blog de Consejos

¿Has escuchado de las inversiones y te preguntas si son para ti? ¿Tienes algunos ahorritos y quieres que empiecen a crecer antes de que la tentación te venza y lo gastes? Entonces, has llegado al lugar correcto.

¿A quién no le gusta pagar menos? Ahorrar algo de dinero siempre es bien recibido, ya que este puede ser utilizado para pagar deudas, comprar algo que hacía falta en casa o simplemente no estar tan ajustados durante el mes. Teniendo en cuenta todo esto, sin duda estarás contento de saber que podrás ahorrar en el pago de tu crédito hipotecario.

Ahorrar no es fácil para todos; por el contrario, para muchas personas resulta más complicado de lo que parece. Decir que no a las tentaciones y compras por impulso del día a día puede ser algo difícil; buscar que tu presupuesto se cumpla a veces requiere mucho esfuerzo. Pero no solo es eso.

Pese a que los precios de las viviendas siguen aumentando, todavía hay mucha gente que continúa ahorrando para cerrar el trato y convertirse por fin en los orgullosos propietarios de un inmueble.

Si estás buscando una vivienda, quizás hay algunos errores que estás cometiendo sin darte cuenta y luego de leer esta nota sabrás cómo corregirlos.

Juan tiene dos tarjetas de crédito y es muy cuidadoso con ellas. Las utiliza para comprar en línea, para pagar por algunos servicios, salir a comer fuera y en algunas compras que no puede pagar en una sola cuota. Uno de los bancos llamó a Juan y le ofreció aumentar su línea de crédito. Él aceptó y se la duplicaron.

En Chile, el sueño de la vivienda propia sigue bastante vivo y no solo para quienes ya tienen una familia, sino también para muchos millennials que piensan en comprar un apartamento para así contar con una propiedad a la que puedan recurrir en el futuro.

Si tienes en la mente que las tarjetas de crédito son herramientas del diablo para hacer que gastes dinero, es importante que sepas que estás equivocado. Muchas personas han crecido con esa idea, porque vieron a sus familiares o amigos caer en deudas infinitas, pero en la mayoría de casos se trata de malos hábitos, información incorrecta e incluso, poca disciplina.

Vivir con tus papás, a cierta edad, deja de ser bonito y empieza a ser incómodo. Y es que, al seguir estando “bajo su techo”, no logras ser totalmente independiente.

Si el celular es prácticamente una persona por toda la atención que le prestamos y el tiempo que le dedicamos, lo lógico es que, en lugar de usarlo solo para las redes sociales, también empecemos a sacarle provecho con otro tipo de asuntos, sobre todo, los financieros.

¿Ser joven y querer una tarjeta de crédito es una locura? ¿Algo que no se recomienda? ¿La peor decisión en medio de tus veintes? Tranquilo, que en la realidad no se trata de un asunto blanco o negro.